La socialización es un periodo que comienza a las dos semanas de vida y que acaba a los dos meses aproximadamente. Es una etapa sensible donde el gato comenzará a aprender a relacionarse con otros gatos, personas y mascotas, pero además será imprescindible para una correcta adaptación al entorno.
Debemos tener presente que una nula o mala socialización puede provocar la aparición de conductas no deseadas, como por ejemplo la agresividad o el miedo.
Es importante empezar cuando son pequeños ya que una vez adultos es muy complicado e incluso a veces imposible llevarlos hacia un comportamiento correcto.
Una vez los tenemos en casa intentaremos presentarle personas, objetos, ruidos que creemos importantes, entornos y/o si es posible, otros animales, siempre garantizando experiencias positivas. Todo debe ser de manera positiva.

