La artrosis es una enfermedad común en gatos adultos, pero demasiadas veces pasa desapercibida. Los felinos no se quejan: prefieren sufrir en silencio.
Señales que pueden indicar que tu gato puede tener artrosis:
- Evita saltar a sitios donde antes saltaba con facilidad.
- Se mueve con rigidez o con menor agilidad.
- Duerme más horas de lo normal.
- Puede mostrarse irritable cuando lo tocas.
𝗕ue𝗻𝗮 notícia: ¡con el diagnóstico y el tratamiento adecuado, puede volver a disfrutar de una vida activa y sin dolor!
Consúltalo en tu veterinario.

