La separación es un proceso natural en el que el cachorro adquiere autonomía, es decir, se independiza de la madre.
Cuando el cachorro tiene 4-5 meses, la madre empezará a rechazarlo activamente, no dejándole mamar e incluso alejándose de él. Aunque a primera vista parezca algo negativo, el cachorro pasa rápidamente de tener un vínculo especial con la madre a tenerlo con todo el grupo.
¿Y qué queremos decir con esto? ¿Qué hacemos en esta situación en casa?
La mayoría de los cachorros establece un vínculo especial con una determinada persona de la familia.
Para ayudar al cachorro a madurar y evitar problemas de comportamiento, deben realizarse las siguientes pautas, al menos, durante un tiempo:
- El cachorro pasará a dormir de noche en una habitación aparte. En caso de que empiece a llorar, ir a verlo por si ha pasado algo, pero sin hacerle mucho caso. Y si cabe, mejor que vaya otra persona que la que hasta el momento ha sido su máxima referencia.
- Toda la familia se hará cargo de él. Si ha habido una persona que solía ocuparse más, ahora serán las demás quienes se harán más cargo
- Ignorar las iniciativas del cachorro. Si el cachorro pide caricias o juego, se le ignorará. Todas las actividades serán iniciadas por el propietario.
Éstas son 3 pautas simples que se pueden poner en práctica al día a día.
Pensamos que la pubertad determinará el resto de la vida del animal.

